11 sept 2026

Amo los jardines de rosas, planto violetas cada vez que alguien me deja, amo las grandes secoyas de yosemite y si le pidieran a mi hermana describir lo primero que piensa cuando piensa en mi ella diría:" El humo del fuego de un campamento "

Es solo que nací con un poquito de paraíso y tuve suerte en ese sentido siempre tuve algo tierno que dar de echo, todo de mí
Es una de las cosas más hermosas de mí, es una de las cosas más bonitas de la naturaleza pero últimamente he estado pensando que ojalá alguien me lo hubiera dicho cuando era más joven más sobre los habitantes que se alimentan del paraíso que si se llevan demasiado ya no quedaría nada que dar no todo el mundo tiene la naturaleza dorada y verde...y no puedes luchar contra lo que está en tu naturaleza y esta noche de verano tú, frente a mí me hace contemplar los orígenes del bien y del mal porque, tomas y tomas pero sabes a playa y a un beso un dulce para mis ojos, corres por mis venas con aroma a cítricos podría hacer esto para siempre pero mi corazón es muy frágil y ya no me queda nada que dar.


El año pasado cuando te escribí mi ultima carta era el comienzo de mi futura poesía, reconocí quien eras realmente, por primera vez no te llamé por ningún otro nombre te hice saber que conocía la verdadera naturaleza de tu corazón que era malvado y me convenció de que la oscuridad era real que el diablo es un diablo real y que los monstruos no siempre saben que son monstruos.

Pero la proyección es una cosa increíble, después se que te fuiste y quemaste la casa, intentaste convencerme de que era yo quien sostenía los fósforos, me dijiste que yo no sabia quien era, pero lo sé